Difundiendo el formato OGG
26 Agosto, 2008 por admin
Todos conocemos el auge del formato mp3. Actualmente, la práctica totalidad de la sociedad tiene, o puede tener, un reproductor portátil para este formato, ya que las grandes marcas del mundo de la música y el audio en general por las maravillosas cualidades de compresión del mp3, lo que permite almacenar una ingente cantidad de archivos de sonido sin renunciar a una calidad de reproducción más que aceptable. Por ello, el sonido en la actualidad está comandado por el imperio del mp3, si bien este tipo de archivos es privativo en realidad. Pero aunque sea privativo, los usuarios necesitan una serie de ventajas para cambiarse a un formato abierto… y ahí es donde entra en juego OGG.
El formato OGG está desarrollado por la Fundación Xiph.org, estando totalmente libre de patentes, no por ello exento de calidad, ya que su diseño permite una compresión de archivos más que competitiva, así como un una efectividad en el proceso de streaming más que envidiable. Este formato fue gestado hace ya 15 años, aunque no es tan popular como su competidor, el mp3, si bien es tanto o más efectivo que el primero:
- Verdadero streaming, no se necesita intentar construir un bitstream 100% completo.
- No usa más que aprox. 1-2% del ancho de banda del bitstream, para la marca del límite del paquete, framing de alto-nivel, sincronización y búsqueda.
- Especificación de la posición absoluta dentro de la muestra del stream original.
- Mecanismo simple para una fácil corrección limitada, tal como un mecanismo simplificado del encadenamiento.
- Detección de corrupción, acceso aleatorio a los datos en posiciones arbitrarias en el bitstream.
Una vez dicho esto, parece que sólo queda promocionar este formato para que pueda ser un competidor real para el formato imperante, y eso es lo que intenta la Free Software Foundation, que ha puesto en marcha una campaña para eso mismo: conseguir la difusión de este formato a fin de que los usuarios puedan elegir entre uno y otro con mucha más facilidad. De todas formas, el principal obstáculo proviene de la popularidad que ostenta el mp3 y, lo que es peor, la práctica monopolización de los servicios de almacenamiento portátiles de sonido. Es cierto que cada vez más usuarios están incluyendo este tipo de archivos en sus equipos, aunque queda claro que eso sólo es el comienzo de muchos esfuerzos que aún quedan por resolver.








